Happy Hour con la Ciencia: Energías a la Carta. Un menú de opciones energéticas y sus posibilidades actuales y futuras

El menú energético mundial será cada vez más diverso

Prensa AsoVAC

Elsa Pilato 

Benjamín Scharifker en Happy Hour con la Ciencia de AsoVac – Capítulo Caracas

En las próximas décadas la demanda de alimentación energética mundial será cubierta por un menú enriquecido con opciones diversas de fuentes de energía que cada país podrá ordenar y combinar según su conveniencia. La diversificación, eso sí, implica retos, que los países tendrán que enfrentar, en materia de generación, distribución, almacenamiento y conversión de energía. “En cincuenta años será todo muy distinto a lo que estamos acostumbrados a ver hoy”.

Caracas 15 de mayo de 2007

En su charla “Energías a la carta” del más reciente Happy Hour con la Ciencia de AsoVac , Capítulo Caracas, Benjamín Scharifker, doctor en Electroquímica de la Universidad de Southampton (Reino Unido), destacó que, según las proyecciones de los expertos, la utilización del petróleo decaerá, aunque no hasta el punto de dejarse de emplear, y a la vez aumentará el uso de las llamadas energías no convencionales, más eficientes y menos contaminantes que los combustibles fósiles.

En la actualidad, 75 por ciento de la energía que consume el mundo proviene del carbón, petróleo y gas natural, pero se están desarrollando otras alternativas de alimentación energética que persiguen disminuir el impacto negativo en el ambiente y proporcionar a las naciones menos dependencia de otros en la provisión de sus necesidades de energía.

“Estamos viendo que, por ejemplo, 20 por ciento de la energía eléctrica en Alemania proviene de los molinos de vientos; en España, 12 por ciento. Islandia está produciendo casi la mitad de su energía a partir de energía geotérmica (proveniente de los géiseres)”. Esto en lo que respecta a los desarrollos actuales, pero, apuntó Scharifker, hay una energía todavía por surgir: “La más interesante de todas, que es la que los expertos califican como ‘sorpresa’; no sabemos todavía cómo será, pero sí que va a llegar”. Es el propio avance tecnológico el que permite hacer esta aseveración. “Lo constante es el cambio. La tecnología de alguna manera es lo que garantiza nuestro modo de vida, pero la tecnología no es el paradigma. Indefectiblemente, habrá nuevos paradigmas a medida que la misma tecnología se desarrolle”.

El sol es la fuente

El Rector de la Universidad Simón Bolívar explicó a la audiencia reunida en el Café Mediterráneo de Valle Abajo en Caracas, que toda la energía que consumimos en el planeta proviene del sol. “Todas las fuentes de energía que son distintas a la fusión y fisión nuclear, provienen directamente del sol y fueron almacenadas tal vez en algún momento en la forma de petróleo, carbón, gas…”
La irradiación solar es de 1 Kw por metro cuadrado. “Por irradiación directa, con una eficiencia del 25 por ciento, simplemente tomando esa energía con células fotovoltaicas, por ejemplo, podríamos alimentar toda la voracidad energética que tenemos en la sociedad venezolana”.

El consumo de energía actual en Venezuela es de 2,9 Kw por persona. Para dar idea de la magnitud de este consumo, Scharifker tomó como ejemplo la energía del metabolismo humano, equivalente a 100 W por persona. “Estamos gastando 29 veces la energía que simplemente necesitamos para vivir. Para alimentar nuestro estándar de vida, deberíamos tener 29 personas trabajando para nosotros”. En Estados Unidos el consumo se eleva hasta 10,9 Kw por persona, mientras que el promedio mundial es 2,4 Kw.

Destacó Scharifker, quien es vicepresidente de la Academia Nacional de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales , que hay que distinguir entre fuentes de energía y vectores de energía.

La fuente de energía fundamental es la solar (directa: térmica o fotovoltaica, viento, agua, biomasa, fósil) y se manifiesta a través de diferentes vectores: aquellas sustancias o medios a través de los cuales se almacena o transporta energía (carbón, petróleo, gas, alcohol, hidrógeno, electricidad). “Los vectores admiten varios modelos de conversión. Una manera térmica, la convencional, la de la máquina de vapor o motor de combustión interna, y una manera isotérmica, menos usual en el momento actual, pero que tiende a ser empleada cada vez más”.

Gracias a los avances tecnológicos ya existen automóviles con motores híbridos que tienen un consumo de energía cinco veces menor que los motores de combustión interna que se han utilizado en vehículos automotores durante el último siglo. El motor híbrido combina la combustión interna con una batería que almacena energía eléctrica.

Las celdas de combustible constituyen otra alternativa a los motores de combustión interna. Son dispositivos que convierten energía a través de una serie de reacciones electroquímicas entre el hidrógeno y el oxígeno. En este proceso, cuya única emisión es agua, se produce calor y electricidad.

Estas celdas, explicó Scharifker, se pueden alimentar con distintos tipos de combustible. “Es una manera alternativa de quemar los mismos hidrocarburos que quemamos a través de los motores de combustión interna, pero con el doble de eficiencia: el motor de combustión interna tiene una eficiencia de 30 por ciento, mientras que en la celda de combustible es de 60 por ciento. La emisión de carbono hacia la atmósfera que se produciría con el uso de celdas de combustible, se reduciría a la mitad. Esta combustión es más completa, más eficiente y mucho más limpia”.

El precio de la energía

Hoy en día el precio de la energía lo establece el petróleo, aseguró Scharifker. A partir de los años 70 del siglo pasado, su importancia trascendió lo meramente económico, pasó a ser un asunto de seguridad. “Los países se dieron cuenta de que dependían del suministro de otras naciones para poder asegurar sus requerimientos energéticos, entonces el petróleo comenzó a ser usado como un arma geopolítica. Desde entonces, el precio ha venido fluctuando y ahora estamos en un momento donde posiblemente el precio del petróleo seguirá y seguirá creciendo y no se detendrá hasta que algo pase”.

Las razones para incorporar nuevos platos al menú energético no son sólo geopolíticas, también son ambientales, económicas y sociales. La era industrial, caracterizada por la explotación masiva de los recursos naturales para el desarrollo, dio paso a una era postindustrial en la cual la información tiene un valor mayor que la explotación de los recursos naturales. “Lo que más vale en la sociedad del conocimiento es la generación de conocimiento porque es lo que garantiza el progreso y sostenibilidad de la economía”.

El programa brasileño de producción de etanol, que se inició hace unos 25 años, es un ejemplo claro de energía a la carta por razones económicas y sociales. “Visité Brasil unos 6 ó 7 años después de comenzado el programa. En ese momento el precio del barril de petróleo era más o menos 15 dólares y el precio del barril de etanol era 100 dólares. Pero la ganancia, decían los expertos con los que hablé, era fundamentalmente social, pues se generaban varios empleos por cada barril de alcohol que producían”.

Ya en 2005 la producción de un barril de etanol costaba 30 dólares. “El programa comenzó como una aventura social que se convirtió en una aventura económica. Brasil produce etanol a la mitad del precio que tendría que pagar por importar un barril de petróleo”.

Happy Hour con la Ciencia: Calentamiento Global toca tierra en Venezuela

El Caroní sería la primera víctima del cambio climático en Venezuela

Prensa AsoVAC

Elsa Pilato

Para Juan Carlos Sánchez, doctor en Ciencias Ambientales y experto en cambio climático, hay evidencias incontestables y aplastantes de los efectos del cambio climático en los sistemas físicos y biológicos del mundo: más de 29 mil observaciones de transformaciones han sido documentadas científicamente.

04 de junio de 2007

Uno de los primeros efectos del cambio climático en Venezuela sería la reducción del caudal del río Caroní, debido a la disminución de las precipitaciones en su cuenca, lo que acarrearía nefastas consecuencias para la producción hidroeléctrica nacional con todas las implicaciones socioeconómicas que ello supondría.

Juan Carlos Sánchez, doctor en Ciencias Ambientales y experto en cambio climático, habló en el más reciente Happy Hour con la Ciencia organizado por AsoVac , capítulo Caracas, acerca de cómo se vería afectado el país ante el aumento de la temperatura global. Según el informe de la “Primera Comunicación Nacional en Cambio Climático de Venezuela” (2005), de la cual fue coordinador técnico, en los próximos sesenta años el país sufriría un incremento de su temperatura promedio entre 1 y 2 grados centígrados. Se observaría disminución de las precipitaciones y aumento de inundaciones y deslaves; pérdida de rendimiento, entre 5 y 12 por ciento, de cultivos como arroz, caraota y maíz; aumento de las porciones de territorio de clima árido del actual 39 por ciento a 47 por ciento; propagación de vectores transmisores del dengue y enfermedades infecciosas; y pérdida de biodiversidad y migración de especies.

Riesgosas para la industria petrolera, pilar de la economía venezolana, serían las inundaciones en la costa oriental de Falcón, zona de Cabo Codera, Laguna de Tacarigua, Puerto La Cruz, Barcelona y Guanta.

A Sánchez le preocupa que los estudios sean limitados y que otras áreas, como el Delta del Orinoco o costa oriental del Lago de Maracaibo, que también estarían bajo riesgo, no se hayan analizado. “Los estudios sobre cambio climático en el país no se están haciendo de manera integrada, cada investigador está trabajando por su cuenta. No hay una política nacional de cambio climático y no la hay de investigación en esta área. Debe haber una política, al menos para hacer las investigaciones”.

Respuesta tecnológica

En materia energética, área que concierne directamente al país, la tecnología, en opinión de Sánchez, es la respuesta al cambio climático. Por esa razón y aunque no parece vislumbrarse un bajón en la demanda de hidrocarburos, ni siquiera por los compromisos de las naciones en la disminución de sus emisiones de CO2, Venezuela sí debe estar atenta a las nuevas tendencias tecnológicas que apuntan a la reducción de los efectos nocivos en el ambiente que produce quemar petróleo. “Hay que acoplar el negocio petrolero a esas nuevas tecnologías a la par de diversificar los mercados”.

Sánchez, quien en los años noventa fue asesor de las delegaciones venezolanas que participaron en las negociaciones del Protocolo de Kyoto y en la Convención de Cambio Climático , explicó que en Estados Unidos se está investigando sobre cómo desarrollar una tecnología de captura y retención del dióxido de carbono que permitiría seguir usando los hidrocarburos sin causar problemas de cambio climático. “Se trata de que el CO2 que se emite cuando se queman los combustibles, no se vaya a la atmósfera sino que quede capturado y retenido como una roca de carbonato de calcio sobre la superficie de la tierra. Creo que como país nos interesa bastante esta tecnología”.

Por otra parte, las energías alternativas (solar, eólica), “están creciendo rápidamente, lucen prometedoras y están cerca de ser rentables”.

El planeta avisa

Sánchez basó su charla en el más reciente informe del Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC), integrado por unos 1400  técnicos y científicos que en todo el mundo llevan a cabo investigaciones y mediciones climáticas.

En los últimos años la temperatura promedio mundial se ha elevado en un grado centígrado y el nivel del mar en unos 200 milímetros, cifras suficientes para que el planeta haya comenzado a lanzar las primeras señales de alerta. “Cuando hablamos de temperatura promedio del planeta hay que tener en cuenta que esa temperatura no se distribuye uniformemente, hay sitios más calientes y otros menos calientes. Quiere decir que sólo un grado en el promedio mundial, puede significar un aumento de hasta tres grados en algunas regiones de la tierra”.

Para Sánchez hay evidencias incontestables y aplastantes de que este aumento de la temperatura está generando cambios en los sistemas físicos y biológicos del mundo: más de 29 mil observaciones de transformaciones han sido documentadas científicamente.

Entre las más publicitadas se encuentra la disminución de la cobertura de nieve en los polos, cuya pérdida estimada se ubica en 18 por ciento. “Este evento sorprendió a los investigadores porque los modelos de simulación del clima no arrojaban una pérdida tan acelerada de la cobertura de nieve como la que se está observando”.

Otro hecho impactante ocurrió en la Antártica: el colapso, en unos tres meses, de la plataforma glaciar Larsen B que, según las mediciones científicas, había permanecido estable por doce mil años. También han sido difundidos por los medios de comunicación la pérdida de la cobertura de nieve del monte Kilimanjaro o del glaciar Chacaltaya en Bolivia, así como el blanqueamiento de corales, claro signo de su deterioro.

El experto citó también el estudio llevado a cabo por Camile Parmesan de la Universidad de Texas . Esta científica comandó a un grupo de investigadores que recopiló unas 1600 referencias documentadas desde finales del siglo XIX hasta el presente, sobre la localización de todas las especies. “La conclusión fue que las especies se están desplazando hacia el norte a medida que los trópicos se calientan a razón de seis kilómetros cada década. Este es uno de los hechos más interesantes sobre la investigación del cambio climático”.

¿Qué hacer?

Los científicos han planteado diversos escenarios sobre cambio climático. ¿Qué pasaría en el planeta si no se tomaran medidas? No hacer nada, dicen, equivaldría a que la temperatura podría aumentar desde 2 hasta poco más de 6 grados con una media de 4,5 grados centígrados. “Los ecosistemas no aguantarían esa temperatura. Si llegara a ocurrir, se extinguirían gran cantidad de especies”.

La sugerencia del panel es que la temperatura no debería subir por encima de los dos grados. Sin embargo, aún respetando ese límite, habría consecuencias. “Entre 20 y 30 por ciento de las especies de animales y plantas estarían en riesgo de extinción, si el aumento de la temperatura media excede 1,5 a 2,5 grados centígrados”.  Sánchez aclaró que el informe original se habla explícitamente de desaparición, no de riesgo. Por los diferentes intereses de las naciones la versión que es divulgada contiene versiones de las conclusiones del Panel.

La capacidad de recuperación de los ecosistemas se verá también disminuida. “Ya están siendo impactados por la contaminación, por los cambios en el uso de la tierra y en algunos casos por sobreexplotación de los recursos; el cambio climático viene a superponerse a todo esto”.

Happy Hour con la Ciencia: Violencia nuestra de cada Día

LA VIOLENCIA NUESTRA DE CADA DÍA EN HAPPY HOUR CON LA CIENCIA

El miedo ha invadido a los venezolanos. Un desasosiego que se acrecienta cada fin de semana, mientras la prensa se tiñe de rojo sangre. Las razones son tan múltiples como sus consecuencias. De éste no tan feliz tema hablará Roberto Briceño León, durante el Happy Hour con la Ciencia, que se celebrará el próximo martes 13 de junio a las 5,30 de la tarde, organizado por AsoVAC capítulo Caracas.  

La violencia nuestra de cada día, un marco sociológico para su comprensión, es el título de la charla que abordará Roberto Briceño León, sociólogo, director del Laboratorio de Ciencias Sociales (Lacso), y profesor de la Universidad Central  de Venezuela. Coordinador del Grupo de Violencia y Sociedad del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).

El Happy Hour con la Ciencia es un programa de la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia, cuyo objetivo  es la divulgación de temas de ciencia y tecnología mediante la utilización de espacios y metodologías alternativas a las tradicionales, con un contenido altamente académico, pero con un carácter no formal dirigido a público general. Se realiza mensualmente en el Café Mediterráneo en Valle Abajo.

Fecha: martes 13 de junio de 2006

Hora: 5,30 p.m.

Lugar: Café Mediterráneo

Patrocinado por Fundavac

Happy Hour con la Ciencia: La Criolla y el Marqués

La criolla y el marqués: dos maneras de vivir la Independencia

INÉS QUINTERO EN HAPPY HOUR CON LA CIENCIA

La Independencia constituye, sin lugar a dudas, el proceso más complejo, contradictorio y fundamental de la historia venezolana. Analizar cómo vivieron estos sucesos dos figuras del mantuanaje caraqueño es el propósito de la conferencia que, en el marco del Happy Hour con la Ciencia, dictará la historiadora Inés Quintero, el próximo martes 21 de marzo en el Café Mediterráneo.

Dice Quintero que las actuaciones de  María Antonia Bolívar y de Francisco Rodríguez del Toro, nos permiten conocer  de qué manera reaccionaron frente a los hechos estas dos particulares y poco conocidas figuras de nuestra historia. La primera, criolla principal, hermana de Simón Bolívar y adversaria sin cuartel de las ideas de su hermano; el segundo, noble titulado, firmante del Acta de la Independencia y activista fundamental en la primera hora de la guerra.

Inés Quintero, magíster y doctora en historia,  es investigadora del Instituto de Estudios Hispanoamericanos y docente en la Escuela de Historia y en la Maestría de Historia Republicana de Venezuela en la  UCV.

Es autora de más de 11 libros entre los que se encuentran dos de los que encabezan las listas de libros más leídos actualmente: La Criolla Principal, (Fundación Bigott, 2003) y El último marqués. Francisco Rodríguez del Toro 1761-1851 (Fundación Bigott, 2005). A la par ha colaborado en obras de referencia nacionales e internacionales, como con el Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar, en la Gran Enciclopedia de Venezuela, en la Encyclopedia of Latin American History, Charles Scribner’s Sons, Macmillan Publishing Company, y en el Handbook of Latin American History (1999)

En 1987 recibió el premio Enrique Bernardo Núñez de Investigación Histórica; en 1992 obtuvo una Beca Fullbright para asistir a la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Obtuvo el premio de investigación en Ciencias Sociales “Bicentenario del Mariscal de Ayacucho (1995) y el premio universitario de ensayo “Antonio José de Sucre” (1996). Andrés Bello Fellow en la Universidad de Oxford (2003-2004). Forma parte del Sistema Nacional de Investigación desde 1990 y es Individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia

La conferencia estará basada precisamente en los dos libros de la autora publicados por la Fundación Bigott:  La Criolla Principal. María Antonia Bolívar, hermana del Libertador y El último marqués. Francisco Rodríguez del Toro 1761-1851. De esa manera abordará cómo era la vida de la Criolla y el Marqués antes de la Independencia, de qué manera se involucraron en los hechos y qué pasó con cada uno de ellos concluida la guerra, nos acercan de manera elocuente y fascinante al drama humano y social que constituyó nuestro nacimiento como nación y al mismo tiempo recuperan para el presente una visión de nuestro pasado despojada del mito épico e inconducente formulado desde las Historia Patrias y reiterado hasta el cansancio en el discurso bolivariano de la actualidad.

El Happy Hour con la Ciencia es un programa de AsoVAC Capítulo Caracas y se desarrolla en el Café Mediterráneo a las 5,30 de la tarde. Dirección: Avenida Universidad, a 100 metros de la Iglesia de San Pedro.

Noticia biobibliográfica

Inés Quintero nació en Caracas.  Cursó estudios de historia en la Universidad de Los Andes y en la Universidad Central de Venezuela. Actualmente es investigadora del Instituto de Estudios Hispanoamericanos y docente en la Escuela de Historia y en la Maestría de Historia Republicana de Venezuela en la misma Universidad. Magister en Historia (2001) y Doctora en Historia (2005) por la Universidad Central de Venezuela.

Entre sus libros se cuentan  El Ocaso de una estirpe (1989),  El Pensamiento Liberal Venezolano del siglo XIX (1992), El Valle de las Damas,  vol I y vol II,  (1994-1995), Antonio Guzmán Blanco y su época, (1994), Antonio José de Sucre. Biografía Política, (1998); Mirar tras la ventana (Testimonios de viajeros y legionarios sobre mujeres del siglo XIX), (1998); Recuerdos de la revolución en Venezuela (2001); La Conjura de los Mantuanos (UCAB, 2002); La Criolla Principal, (Fundación Bigott, 2003). El último marqués. Francisco Rodríguez del Toro 1761-1851 (Fundación Bigott, 2005); Francisco de Miranda ( El Nacional, Biblioteca Biográfica de Venezuela, 2006)

Ha colaborado en prestigiosas obras de referencia nacionales e internacionales:  en el Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar (1989 y 1997), en la Gran Enciclopedia de Venezuela, (1998), en la Encyclopedia of Latin American History, Charles Scribner’s Sons, Macmillan Publishing Company, (1996) y en el Handbook of Latin American History (1999)

En 1987 recibió el premio Enrique Bernardo Núñez de Investigación Histórica; en 1992 obtuvo una Beca Fullbright para asistir a la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Obtuvo el premio de investigación en Ciencias Sociales “Bicentenario del Mariscal de Ayacucho (1995) y el premio universitario de ensayo “Antonio José de Sucre” (1996). Andrés Bello Fellow en la Universidad de Oxford (2003-2004). Forma parte del Sistema Nacional de Investigación desde 1990 y es Individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia

 

 

Happy Hour con la Ciencia: Influenza Aviaria mitos y realidades

Happy Hour con la Ciencia de AsoVac, Capítulo Caracas

Entre 25 y 30 por ciento de la población enfermaría en una pandemia de gripe aviar

Para el infectólogo Jaime Torres, es vital que se oriente a la población sobre la influenza aviar y que los países cuenten con planes de contingencia para 12-24 meses que contemplen la disponibilidad de instalaciones hospitalarias temporales, la previsión de equipos e insumos e inventario de vacunas y antivirales

Cuando estalle la pandemia humana de influenza aviar, entre 25 y 30 por ciento de la población de un país donde ocurra un brote, tendrá manifestaciones clínicas de la enfermedad y de ese número no se sabe cuántos morirán, pero sí que serán muchos, dijo el especialista Jaime Torres, citando cifras de la Organización Mundial de la Salud, durante el Happy Hour con la Ciencia, organizado por AsoVAC, Capítulo Caracas.

Torres, especialista en Infectología Clínica y Medicina Tropical, dijo que “nadie está seguro”, pues cada día aumenta el número de casos humanos por el virus H5N1, al tiempo que se va extendiendo por muchos países en el mundo y está afectando a otras especies como los felinos.

“¿Será este virus el causante de la pandemia de influenza que se está esperando en el mundo desde hace años?”, se preguntó Torres. “Puede ser, porque el virus ya está endémico en muchos países y tiene un inmenso potencial de mezcla genética”, lo que favorecería su mutación y propiciaría el contagio de humano a humano de forma muy rápida. Esto es lo que más teme la OMS, cuyo director general, Lee Jong-Wook, ya ha dicho que la “pandemia será catastrófica, ningún país ni ninguna economía saldrá indemne de esto”, citó el científico.

Torres, presidente de la Sociedad Panamericana de Infectología, destacó que cunde la alarma a nivel mundial, pues hay un retardo en el ciclo epidémico de la influenza. La última ocurrió a finales de los años sesenta (1968-69) por lo que la aparición de una nueva se espera desde hace algunos años. “La cepa que está circulando por el mundo (H5N1) es una variedad muy patógena del virus y puede ser el origen de esa esperada pandemia. El reloj pandémico está haciendo tic-tac”, señaló Torres.

El escenario se torna aún más oscuro porque se sabe que el virus de la influenza es muy difícil de controlar, explicó el investigador: es altamente inestable, promiscuo, torpe, impredecible en su comportamiento y diseñado para cambiar.

Según las cifras más recientes de la OMS, desde 2003 hasta el 26 de febrero de 2006, se han reportado en el mundo, la gran mayoría en Asia, 173 casos de gripe aviaria en seres humanos con 93 decesos. Los reportes de infección por H5N1, indicó Torres, dicen que, tal como ocurrió en la pandemia de 1918, está enfermando gente sana y joven.

Ha sido en Asia, apuntó Torres, donde se han originado todas las pandemias de influenza. Una de las razones para ello, es la estrecha convivencia, en las mismas viviendas, entre humanos y aves y cerdos, situación que favorece el cambio antigénico. “En algunos países de América Latina se dan estas mismas condiciones”.

Otra de las características dramáticas de la posible pandemia, será la dificultad para diferenciar la infección por una cepa convencional de influenza, ya conocida y tratada, y la infección por una cepa virulenta a la que nunca antes ha estado expuesto el ser humano. Esta dificultad viene dada porque los síntomas son parecidos (fiebre, dolor de garganta, tos). Además, el período de incubación del virus es de 1 a 5 días, tiempo suficiente para que muchos viajeros alrededor del mundo podrían esparcir la enfermedad.

Explicó el investigador que una persona puede llegar a contagiarse no sólo a través del contacto con otra que estornuda o tose, sino que el virus permanece en superficies de 24 a 48 horas, sobrevive en la ropa de 8 a 12 horas, 5 minutos en las manos y de muchas horas hasta 30 minutos en el agua, según sea la temperatura del líquido.

“La influenza es un virus fundamentalmente respiratorio, que se multiplica en la mucosa respiratoria”, explicó Torres. En una infección convencional, la persona tarda en sanar entre una semana y diez días y queda de una vez protegida contra la variedad del virus que la atacó. Las complicaciones que pueden llevar a la muerte por estas infecciones convencionales están relacionadas con infecciones bacteriales secundarias, dijo Torres. En los casos de gripe aviar reportados en Tailandia recientemente, destacó el infectólogo, ha sido común la falla multiorgánica como causa de la muerte.

Se puede hacer mucho

Aunque hay limitaciones con los antivirales y una vacuna tardaría en desarrollarse entre 6 y 18 meses, de acuerdo con estimaciones mencionadas por Torres, una vez que ocurra el brote, sí hay medidas que los países pueden tomar, y lo están haciendo, para minimizar los daños de la pandemia que ha sido catalogada como “inminente” por la OMS. Dos de las medidas, ya puestas en marcha donde se han generado brotes por H5N1, son evitar la propagación del virus entre las aves y proteger a las personas que trabajan directamente con esos animales.

En opinión de Torres, es posible prepararse. “Podemos hacer muchas cosas, si planificamos a tiempo. El plan que hagamos nos permitirá tener una capacidad de respuesta, quizás no sea 100 por ciento efectivo, pero al menos tendremos un plan de contingencia”.

Para Torres es vital que se oriente a la población sobre la influenza aviar y que los países cuenten con planes de contingencia para 12-24 meses que contemplen la disponibilidad de instalaciones hospitalarias temporales, la previsión de equipos e insumos, el inventario de vacunas y antivirales, entre otros aspectos.

Por último, Torres afirmó que debemos confiar en que en el mundo están trabajando para disminuir al mínimo los riesgos de una pandemia de aviar.

Elsa Pilato

Prensa/AsoVAC