Happy Hour con la Ciencia: Influenza Aviaria mitos y realidades

Happy Hour con la Ciencia de AsoVac, Capítulo Caracas

Entre 25 y 30 por ciento de la población enfermaría en una pandemia de gripe aviar

Para el infectólogo Jaime Torres, es vital que se oriente a la población sobre la influenza aviar y que los países cuenten con planes de contingencia para 12-24 meses que contemplen la disponibilidad de instalaciones hospitalarias temporales, la previsión de equipos e insumos e inventario de vacunas y antivirales

Cuando estalle la pandemia humana de influenza aviar, entre 25 y 30 por ciento de la población de un país donde ocurra un brote, tendrá manifestaciones clínicas de la enfermedad y de ese número no se sabe cuántos morirán, pero sí que serán muchos, dijo el especialista Jaime Torres, citando cifras de la Organización Mundial de la Salud, durante el Happy Hour con la Ciencia, organizado por AsoVAC, Capítulo Caracas.

Torres, especialista en Infectología Clínica y Medicina Tropical, dijo que “nadie está seguro”, pues cada día aumenta el número de casos humanos por el virus H5N1, al tiempo que se va extendiendo por muchos países en el mundo y está afectando a otras especies como los felinos.

“¿Será este virus el causante de la pandemia de influenza que se está esperando en el mundo desde hace años?”, se preguntó Torres. “Puede ser, porque el virus ya está endémico en muchos países y tiene un inmenso potencial de mezcla genética”, lo que favorecería su mutación y propiciaría el contagio de humano a humano de forma muy rápida. Esto es lo que más teme la OMS, cuyo director general, Lee Jong-Wook, ya ha dicho que la “pandemia será catastrófica, ningún país ni ninguna economía saldrá indemne de esto”, citó el científico.

Torres, presidente de la Sociedad Panamericana de Infectología, destacó que cunde la alarma a nivel mundial, pues hay un retardo en el ciclo epidémico de la influenza. La última ocurrió a finales de los años sesenta (1968-69) por lo que la aparición de una nueva se espera desde hace algunos años. “La cepa que está circulando por el mundo (H5N1) es una variedad muy patógena del virus y puede ser el origen de esa esperada pandemia. El reloj pandémico está haciendo tic-tac”, señaló Torres.

El escenario se torna aún más oscuro porque se sabe que el virus de la influenza es muy difícil de controlar, explicó el investigador: es altamente inestable, promiscuo, torpe, impredecible en su comportamiento y diseñado para cambiar.

Según las cifras más recientes de la OMS, desde 2003 hasta el 26 de febrero de 2006, se han reportado en el mundo, la gran mayoría en Asia, 173 casos de gripe aviaria en seres humanos con 93 decesos. Los reportes de infección por H5N1, indicó Torres, dicen que, tal como ocurrió en la pandemia de 1918, está enfermando gente sana y joven.

Ha sido en Asia, apuntó Torres, donde se han originado todas las pandemias de influenza. Una de las razones para ello, es la estrecha convivencia, en las mismas viviendas, entre humanos y aves y cerdos, situación que favorece el cambio antigénico. “En algunos países de América Latina se dan estas mismas condiciones”.

Otra de las características dramáticas de la posible pandemia, será la dificultad para diferenciar la infección por una cepa convencional de influenza, ya conocida y tratada, y la infección por una cepa virulenta a la que nunca antes ha estado expuesto el ser humano. Esta dificultad viene dada porque los síntomas son parecidos (fiebre, dolor de garganta, tos). Además, el período de incubación del virus es de 1 a 5 días, tiempo suficiente para que muchos viajeros alrededor del mundo podrían esparcir la enfermedad.

Explicó el investigador que una persona puede llegar a contagiarse no sólo a través del contacto con otra que estornuda o tose, sino que el virus permanece en superficies de 24 a 48 horas, sobrevive en la ropa de 8 a 12 horas, 5 minutos en las manos y de muchas horas hasta 30 minutos en el agua, según sea la temperatura del líquido.

“La influenza es un virus fundamentalmente respiratorio, que se multiplica en la mucosa respiratoria”, explicó Torres. En una infección convencional, la persona tarda en sanar entre una semana y diez días y queda de una vez protegida contra la variedad del virus que la atacó. Las complicaciones que pueden llevar a la muerte por estas infecciones convencionales están relacionadas con infecciones bacteriales secundarias, dijo Torres. En los casos de gripe aviar reportados en Tailandia recientemente, destacó el infectólogo, ha sido común la falla multiorgánica como causa de la muerte.

Se puede hacer mucho

Aunque hay limitaciones con los antivirales y una vacuna tardaría en desarrollarse entre 6 y 18 meses, de acuerdo con estimaciones mencionadas por Torres, una vez que ocurra el brote, sí hay medidas que los países pueden tomar, y lo están haciendo, para minimizar los daños de la pandemia que ha sido catalogada como “inminente” por la OMS. Dos de las medidas, ya puestas en marcha donde se han generado brotes por H5N1, son evitar la propagación del virus entre las aves y proteger a las personas que trabajan directamente con esos animales.

En opinión de Torres, es posible prepararse. “Podemos hacer muchas cosas, si planificamos a tiempo. El plan que hagamos nos permitirá tener una capacidad de respuesta, quizás no sea 100 por ciento efectivo, pero al menos tendremos un plan de contingencia”.

Para Torres es vital que se oriente a la población sobre la influenza aviar y que los países cuenten con planes de contingencia para 12-24 meses que contemplen la disponibilidad de instalaciones hospitalarias temporales, la previsión de equipos e insumos, el inventario de vacunas y antivirales, entre otros aspectos.

Por último, Torres afirmó que debemos confiar en que en el mundo están trabajando para disminuir al mínimo los riesgos de una pandemia de aviar.

Elsa Pilato

Prensa/AsoVAC

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